El CDN nos acerca a Chéjov con “La Ruleta Rusa”

Ángela J. Santos

Basado en los relatos humorísticos de Anton Chéjov, el Centro Dramático Nacional ofrece “La Ruleta Rusa”. Una recopilación de obras dirigida por Enric Benavent y que se representa en el Teatro María Guerrero desde el 24 de noviembre hasta el 19 de diciembre de 2010.

Frente al Teatro María Guerrero de Madrid, con el frío de diciembre que caracteriza a la ciudad, un enjambre de señoras bajo sus abrigos de visón o pieles rozagantes, del brazo de sus maridos, también a la custodia de elegantes gabanes. Allí me encontraba yo la pasada tarde del domingo, a punto de comprar las dos últimas entradas para adentrarme en una obra de teatro basada en los relatos cortos del dramaturgo ruso, Anton Chéjo

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Antón Chéjov

Al entrar al teatro, dirigí mis pasos hacia la Sala de la Princesa, espacio reservado para espectáculos de pequeño formato. Verónica e Irma, con sus vestidos de la época de finales del siglo XIX, guantes y delantales. Ellas, excesivamente arregladas, ofrecían pasteles de merengues a todos los que a la sala se acercaban. Los dulces- de apariencia empalagosa- eran de atrezzo, de mentira, como todo en el teatro, una fantasía. Efusivas gritaron al vernos llegar a mi acompañante a y a mí un consabido: “¡Juventud, divino tesoro!”, pues éramos-  junto a cuatro más de entre los espectadores- los únicos que no sobrepasábamos los cincuenta años.

Los propios actores eran los encargados de acomodar al personal que iba llegando. Mientras nos íbamos sentando sonaba la música del piano que se situaba en el escenario. El pianista, un joven apasionado con plante inquieto, al igual que el presentador que amenizaba al público que esperaba el comienzo de la obra: “¡Bona sera, benvenuti a teatro!”, gritaba a la sazón en un ritual de presentación y bienvenida.

Reparto de “La Ruleta Rusa”

Enseguida se llenaron todos los asientos de la sala, aproximadamente con unas setenta personas. Tuve la suerte de ocupar la primera fila del centro; lo que me llevó en más de una ocasión, durante la hora que duró la obra, a sentir que había roto la pantalla y me había sumergido de lleno en una apasionante historia.

Al ser un espacio pequeño y acogedor, ambientado con luces tenues de colores, en los bajos de uno de los teatros más importantes del corazón del Distrito Centro de Madrid, era fácil avivar los sentimientos y las emociones de los allí presentes. El olor y la exhalación de los cigarrillos o puros mientras los actores hacían su representación, el aroma del whisky que bebían tal elenco de la farándula, hacían que el espectador pudiera introducirse en la ficción de aquel “templo del arte”. Esta obra, con la producción de Teatro ElZurdo, acierta en la cercanía y en la dimensión, y esto supone un logro más en el montaje.

Tuve frente a mí seis relatos que se me hicieron cortos, pues sentía el alago y la timidez de quienes actuaban al cruzar sus miradas conmigo en aquel encuentro que desde el principio se había basado en congeniar con el público, dentro de una sala, cuanto menos, acogedora, donde no tenías más remedio que hacer caso a las recomendaciones del presentador: “¡Olvídense, relájense, disfrútense!”.

A partir de ahí me dejé llevar a través de las historietas: “El estornudo”, “Alegría”, “Institutriz”, “El trato”, “La seducción” y “El oso”, que Enric Benavent reivindica con sus textos para esta gran obra, “La Ruleta Rusa”, dando con ellos su particular visión al autor ruso.

Enric Benavent, adaptó los textos de Chéjov para “La Ruleta Rusa”

La obra narra el viaje de una compañía de teatro que va de gira con “La Ruleta Rusa y a través de historias hablan del coexistir cotidianamente, donde Enric Benavent ha enlazado varios cuentos de Chéjov con los que los personajes defienden sus deseos a pesar de que la vida les juegue malas pasadas. Antes de escribir obras maestras como “La gaviota”, Chejov escribió durante su juventud algunos relatos cortos, más humorísticos, que apenas se conocen y que Benavent recupera ahora.

Por otro lado, al igual que Benavent, Luis Bermejo, se ha encargado con eficacia de hacer un buen trabajo a la hora de enganchar al espectador a través de su dirección en esta obra.

Luis Bermejo, Dirección de la obra

Y como no, gracias a los actores (Markos Marín, Tino Martínez, Mónica Monferrer, Paloma Mozo y Fernando Otero) se ha conseguido una magnifica transmisión para con el público, ya que incluso llegan a intercambiar opiniones con él, haciendo que la función también pertenezca al espectador, interactuando con una especie de juego que invade la función desde el principio.

Fernando Otero y Mónica Monferrer en “La Ruleta Rusa”

Personajes de “La Ruleta Rusa”

Markos Marín en “La Ruleta Rusa”

Tino Martínez en “La Ruleta Rusa”

En cualquier caso, se trata de un trabajo muy bien elaborado que no debemos perdernos estas navidades que no serían tal si no se programa una visita al teatro, y qué mejor que asistir al mítico Teatro María Guerrero, ya que todos tenemos pequeños paraísos con los que soñamos, paraísos donde refugiarnos. Y si el tuyo es el teatro: ¡no esperes más!.

 


Más información y venta de entradas: http://cdn.mcu.es/index.php/es/Temporada_actual/Programacion/10/

“La Ruleta Rusa” de Enric Benavent. Basado en textos de Anton Chéjov y dirigido por Luis Bermejo.

Teatro María Guerrero, Sala de la Princesa
Tamayo y Baus, 4
28004 Madrid
Teléfono: 91 310 29 49

Reparto:

– Markos Marín como: Angelito, Narrador, Quinín y Enric Somoscarrea.

– Tino Martínez como: José Luis, Señor Frenadol y Padre.

– Mónica Monferrer como:  Verónica, Sonia, Julia, Prostituta y Carme.

– Paloma Mozo como: Inma, Espectadora, La Señora y Popova.

– Fernando Otero como: Emilio, Iván Bisolbom, Guillermo Chango, Nicolás y Gregorio Smirnof.

Temporada:
24 de noviembre a 19 de diciembre de 2010
Martes a sábados: 19 horas
Domingos: 18 horas
Duración: 1 hora, sin intermedio
Importante: Una vez comenzada la representación no se permite el acceso a la sala

Cómo llegar:
Metro: Colón, Banco de España y Chueca.
Autobús: Líneas 5, 14, 27, 37, 45, 53 y 150
Renfe: Recoletos
Aparcamientos: Marqués de la Ensenada, Plaza de Colón, Augusto Figueroa y Plaza del Rey

Centro Dramático Nacional

La UNESCO se pone los volantes y la peineta

Ángela J. Santos

En los últimos días, el flamenco ha vuelto a ser protagonista. La UNESCO lo ha declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La expresión artística y cultural que hace tiempo rompió los limites de Andalucía y España ha sido refrendada- según la organización de Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura- como es debido.

La semana pasada, este organismo añadió 47 nuevas candidaturas internacionales a su lista de 232 elegidas, entre las que podemos encontrar el Cante jondo junto a otras dos españolas: los “castells” catalanes y el canto de la Sibila mallorquina.

En todo caso, los que viven de este arte ya defendían que el flamenco siempre ha sido patrimonio inmaterial de la humanidad al que sólo le faltaba el papel que lo corrobora. Asimismo, en ciudades míticas del sur como Granada, Sevilla o Cádiz -capitales indiscutibles del flamenco y cuna de los más grandes artistas de este género- se considera que ya era mundial gracias a su extensión internacional. La mayoría de los artistas estima que este reconocimiento de la Unesco llega un poco tarde, ya que el flamenco es una forma de vida, pero más vale tarde que nunca.

Para la UNESCO, el flamenco es un término artístico resultante de la fusión entre el arte de la danza y el acompañamiento musical y vocal. Es un signo de identidad de numerosos grupos y comunidades; pero sobre todo de la comunidad de etnia gitana que ha desempeñado un papel esencial en su evolución.

Este arte, originado en Andalucía en el siglo XVIII, ha sabido plantar cara el paso de los años y adecuarse a los nuevos tiempos, sin perder ni un ápice de su esencia. Desde sus inicios, el flamenco se ha convertido en parte esencial del folklore y la cultura de nuestro país, y ahora, lo es también de la Humanidad.

«El flamenco no debe ser patrimonio de la Humanidad, sino del Universo», así lo declara el director de cine español, Carlos Saura que estrenó su película “Flamenco, flamenco” en Sevilla el 11 de noviembre.

Intervienen José Mercé, Paco de Lucía, Estrella Morente, Tomatito, Farruquito, Manolo Sanlúcar entre otros grandes artistas del género en un film de 90 minutos, en el que Saura ha dado una forma mucho más expresiva de lo que el flamenco es por ende.

Cartel de "Flamenco, flamenco" de Carlos Saura

En el panorama de las criticas de cine, la cinta ha tenido muy buena propaganda y reconocidos en el tema como el crítico español de cine, Carlos Boyero, ha opinado muy bien acerca del último trabajo de Saura. Podemos disfrutar de su crítica aquí.

En “Flamenco, flamenco”, el director Carlos Saura ha querido reivindicar la importancia del flamenco y junto a algunos de los personajes que aparecen en su película, también apoyó la declaración del flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

José Mercé y Carlos Saura (a la derecha) charlan en el estudio de rodaje de "Flamenco, flamenco".

Gracias a Saura, guitarra, cante ,baile, cartageneras, bulerías, coplas,  garrotines, alegrías, soleás, saetas, martinetes, tonás, guajiras y tangos se apoderarán de las butacas de los cines de España en el momento mejor indicado, justo cuando el flamenco es reconocido mundial y oficialmente por la UNESCO.

Artistas flamencos como Sara Baras, Diego Amador, Miguel Poveda,  Arcángel o Niña Pastori,  levantarán una vez más el vello a todos los que acudan a ver el nuevo trabajo de Saura.

Paco de Lucía y La Tana, en su número Antonia, de "Flamenco, flamenco".

Toda una explosión de arte se apodera de las pantallas de los grandes cines españoles y del Cine Europeo. Sin necesidad de conocer ni de amar al flamenco, todo el público que dirija su pasos para ver esta película podrá sumergirse en las emociones que ésta propone.

Desbordamiento de Val del Omar en el Reina Sofía

Ángela J. Santos

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía rinde homenaje al inventor cineasta José Val del Omar. La exposición de lo que fue su obra y su laboratorio de trabajo estará en el museo hasta el 28 de febrero de 2011.

De la mano de los comisarios Eugeni Bonet y Javier Ortiz Echagüe podremos disfrutar en Madrid de “Desbordamiento de Val del Omar”, obra del granadino José Val del Omar, un fotógrafo, poeta y visionario que se definía a sí mismo como inventor y que en el ámbito cinematográfico español se denominaría como un cineasta excéntrico.

José Val del Omar (Granada 1904 – Madrid 1982) fue amigo de los poetas Federico García Lorca y Miguel Hernández, pertenecientes a la generación del 27; pero no pasó a la historia siendo tan popular como ellos. A pesar de ser uno de los pioneros en el cine experimental español es poco conocido por el gran público, e incluso en ocasiones por el público cinéfilo. En parte debido al gran exceso de producción que en ocasiones le llevó a no concluir muchas de sus obras.

José Val del Omar

La exposición recoge todo lo que se ha podido recopilar y “Desbordamiento de Val del Omar” nos muestra pieza a pieza el laboratorio de la casa del norte de Madrid del inventor.  Todos los materiales de trabajo de su laboratorio como pantallas, filtros, polarizadores, grabadores… han sido trasladados al museo.

El cine era su laboratorio y PLAT (Picto Lumínica Audio Táctil) fue el nombre que le dio Val del Omar al laboratorio que creó en sus últimos años y que ahora ha podido ser recreado en el Reina Sofía.

Ya en los años 30 luchaba por perfeccionar las tres dimensiones. Era cuando se refería al desbordamiento, es decir, que el espectador sintiera que formaba parte de lo que veía en la pantalla. Asimismo, Val del Omar definió metafóricamente Desbordamiento como el desbordamiento de las pantallas con las técnicas o innovaciones que introdujo en sus obras.

El laboratorio se conserva intacto y nos deja ver el lugar de trabajo donde Val del Omar pasaba el día y la noche investigando nuevas técnicas y formatos que superasen al cine, a la fotografía, a la diapositiva. Él lo llamaba su jardín de las máquinas, porque estaba obsesionado con la mecanización. Por esta pasión que tenía por la tecnología logró llegar a crear diferentes inventos y formas de grabación y reproducción que posteriormente sus colegas fueron utilizando.

La exposición empieza con su época en la II Republica en España y su participación en el proyecto colectivo de las misiones pedagógicas que Val del Omar llevó a cabo, ya que pretendía llevar la cultura a los lugares más alejados y aislados de España. Todo ello a través de diferentes medios como obras de teatro o bibliotecas ambulantes y sobre todo proyecciones cinematográficas.

Además también se exponen fotografías del propio Val del Omar en las que captó la cara de fascinación de la gente mientras veían sus proyecciones. Con estas fotografías, el artista quería representar lo que provocaba el cine, ya que este para él era algo más que un medio comercial habitual y era capaz de proporcionar una experiencia trascendente al público cinematográfico, lo cual fue la utopía que persiguió a lo largo de toda su vida.

Una obra para descubrir con calma hasta el 28 de febrero de 2011. Imaginación sin límites y ”Sin fin”, como él ponía al término de sus films.

Si quieres asistir a “Desbordamiento de Val del Omar” y conocer a uno de los artistas más importantes, pero al mismo tiempo desconocido que tuvo España, puedes hacerlo de manera gratuita con el carnet joven o el de estudiante.

Más información: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Museo Reina Sofía: C/ Santa Isabel, 52, 28012, Madrid, España.

¿Quedamos en Lavapiés?

Ángela J. Santos

El mítico barrio de Lavapiés, en el distrito centro de Madrid, es donde más nacionalidades conviven y donde más actividades relacionadas con las artes escénicas podemos encontrar.

Como tantos lugares de Madrid, Lavapiés es uno de los rincones más castizos y con más encanto de esta ciudad. Inundado de pequeños teatros donde se ven los más variopintos espectáculos.

Metro de Lavapiés

Barrio con un alto nivel de población inmigrante que junto a su aire bohemio y alternativo, lo convierte en el distrito más multicultural, donde bailarines, músicos, cantantes, pintores y fotógrafos entre otros, nos muestran una parte de ellos a través de sus obras.

Recorriendo las calles de Lavapiés veremos multitud de bares y cafés donde, por un precio asequible, podremos disfrutar de un espectáculo que solamente lograremos encontrar en ciudades como Madrid.

Un buen ejemplo de ello es La Escalera de Jacob, un espacio que alberga un espíritu intercultural y concede a su público todo tipo de expresiones artísticas alejadas de los eventos culturales más convencionales.

Desde conciertos, cine, teatro hasta talleres es lo que vamos a poder encontrar en La Escalera de Jacob, un local que nos muestra la realidad social y que además se ha convertido en un punto de encuentro para los profesionales de las artes escénicas y acapara la atención de un público con multitud de inquietudes artísticas.

La Escalera de Jacob ofrece cada mes una variada programación cultural que se centra en la música, teatro, cabaret, comedia, cuentacuentos, monólogos, magia…

Este mes de noviembre, el local nos ofrece una cartelera para todos los gustos. Podremos encontrar información y descuentos en la agencia de promoción de actividades de ocio: www.atrapalo.com. Aquí destacamos algunos de los eventos más próximos:

–          MágicaMENTE: Fechas: 18 de noviembre

–          Humorymagia en familia: del 20 noviembre al 28 noviembre

–          Las aventuras de un oso ritmoso: del 20 noviembre al 09 enero

–          La esfera cuántica por Luxor: del 20 noviembre al 18 diciembre

–          Mendigando amor: la comedia del desamor: del 19 noviembre al 28 enero

–          Liga Impro Ya: del  17  noviembre al 24 noviembre

–          La Mafia Rosa, Hot Special Sketches: del 20 noviembre al 29 enero

Y para los más atrevidos, en La Escalera de Jacob nos adentramos en una extraña realidad donde la telepatía, la telekinesis, la precognición y toda clase de fenómenos inexplicables cobrarán vida con el propósito de engañar a tu mente y entretener tus sentidos. Magia, mentalismo, psicología y grandes dosis de humor nos acompañarán en este viaje al “otro lado”. Todo gracias al mago mental Fito Crawford con su espectáculo: “Straño”, donde nada es lo que parece. Para hacernos una idea de su espectáculo podemos ver este video, aunque tan solo podremos vivir la experiencia de sentir cosas nuevas dentro de nosotros si asistimos a alguno de sus eventos.

Fito Crawford

En Lavapiés encontraremos un crisol de oportunidades para disfrutar de las artes escénicas a un buen precio. Aunque normalmente las entradas a los locales son gratuitas, también podemos asistir a espectáculos desde 6 €.

Para ello podemos acudir también a la Sala de Teatro la Espada de Madera, donde por 14 € podremos disfrutar de: “Einstein y el dodó”.

Asimismo en El Teatro de La Puerta Estrecha tendremos la oportunidad de ver una obra que nos muestra la España de la guerra civil. Una tragedia nacional e histórica que se titula “Teatro Este sol de la infancia”.

También en Lavapiés, en el Teatro Karpas Teatro Madrid, vamos a poder ver “Los buenos días perdidos” de uno de los textos de Antonio Gala.

Para saber más sobre las obras a las que podremos asistir en Lavapiés se puede consultar en www.donplan.com

Quienes se quieran adentrar en un ambiente bohemio en la zona más cosmopolita de la capital: Lavapiés es el sitio idóneo para hacerlo. En este barrio será el español quien se sienta forastero mientras pasea por sus calles.

Los fantasmas del Teatro Real

Ángela J. Santos

Hoy se estrena en Madrid “Otra vuelta de tuerca” de Benjamin Britten. Ésta es la cuarta ópera del compositor y será dirigida por el director de la Orquesta Nacional de España, Josep Pons. Podremos ir a verla al Teatro Real hasta el 16 de noviembre.

Un momento del montaje de "Otra vuelta de tuerca"

Una ópera habitada por fantasmas y espíritus presentada por primera vez en España en el Teatro de la Zarzuela en 1998, llega ahora dirigida por Josep Pons y se representará en el Teatro Real de Madrid.

Inspirada en la obra homónima de Henry James, escrita en 1898 y que el compositor británico Benjamin Britten convirtió en ópera en 1954.

Narra la historia de una institutriz que se encarga de cuidar a dos niños, Flora y Miles, que viven en una mansión al este de Inglaterra. Algo cambiará la vida de los protagonistas cuando comienzan a sentir la presencia de quienes vivieron en esa mansión: la anterior institutriz y el tío de los niños, que sufrieron un siniestro final.

Una historia que entreteje el terror psicológico donde la realidad y la fantasía se confunden. Fue escrita para una orquesta de cámara – el English Opera Group(Ing), fundada por el propio Britten en 1984.

Pons califica la ópera de Britten de “obra inteligentísima, que presenta una unidad enorme y que ofrece lecturas muy diferentes”.

El reparto de la obra se compone por Emma Bell, John Mark Ainsley, Peer Shafran, Jacob Ramsay- Patel y Nazan Fikret. Los seis personajes, con institutriz, niños huérfanos y fantasma incluidos, evolucionarán a las órdenes del director de escena, David McVicar.

Estamos ante una muestra de la ópera del siglo XX. Una pieza que nos transmite la elegancia de Britten y nos ofrece una dosis de excelentes voces para todos los que estén buscando un buen plan para este mes de noviembre: “Otra vuelta de tuerca”.

Mamá, me he enamorado de un monstruo

Ángela J. Santos

La moda de los vampiros sigue inundando salas de cine en todo el mundo, esta vez toma protagonismo el remake “Déjame entrar”, basada en la novela del mismo título que escribió el escritor sueco, John Ajvide Lindqvist.

Carátula

No han pasado ni dos años desde que en 2008 se estrenara la película “Låt den rätte komma in” dirigida por Tomas Alfredson(Ing) y ya tenemos el remake “Dejame entrar”, dirigida por Matt Reeves(Ing). Esta nueva versión nos deja claro que hay más vampiros además de “Crepúsculo”.

La historia se basa en la vida de Owen (Kodi Smit-McPhee), un niño amedrentado por sus compañeros de clase y que vive con su madre (Cara Buono). Pero todo cambia cuando el protagonista conoce a su misteriosa vecina, Abby (Chloe Moretz) que se convierte en su amiga y que en realidad es un vampiro.

Todo transcurre en un ambiente de marginación, maltrato y espeluznantes asesinatos donde la protagonista de la historia, desde el primer momento, pretende mostrarse como una persona normal y como cualquier otra niña de su ciudad, donde los habitantes están viviendo experiencias sobrecogedoras a causa de la serie de asesinatos que han comenzado a suceder.

Este remake sigue los pasos de su antecesora ya que contiene además la misma carga social que en la versión de 2008. Aunque esta vez, se cambia la estructura narrativa mediante el uso de flashbacks. Además, el americano Reeves nos ofrece una versión mucho más obvia que la de Alfredson y contiene todas las explicaciones que se dejaban intuir en la película sueca. Asimismo la cinta contiene una de las partituras del compositor de bandas sonoras, Michael Giacchino.

En definitiva, se trata del mismo film que vimos hace dos años, pero con una mejor calidad artística y técnica, sobresaliendo la banda sonora.

Para los cinéfilos, estamos ante una película única en su género, que nos puede hacer reír y luego llorar a la vez que sentimos miedo y expectación.

El espectador queda atrapado desde la primera escena hasta la última, gracias al tratamiento que le ha dado el director a la hora de mezclar escenas de emoción, amor, odio y terror, jugando con las emociones del público.

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